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Tendinitis en la ingle
Una tendinitis en la ingle es una afección en la transición entre los músculos y el hueso. A esta transición la llamamos tendón. Un exceso de movimientos con la cadera puede provocar pequeños desgarros en el tendón. Estos desgarros causan el dolor y la rigidez característicos. La recuperación de una tendinitis es lenta porque los tendones apenas contienen vasos sanguíneos y, por lo tanto, solo pueden captar una cantidad limitada de sustancias reparadoras.
La ingle es una región donde confluyen grandes músculos del muslo y los músculos abdominales. Un grupo muscular en la región inguinal que se inflama con relativa frecuencia está formado por los aductores. Estos músculos tienen la función conjunta de mover la pierna hacia dentro. Además, son muy importantes para mantener el equilibrio al estar de pie y al caminar.
¿Cómo se produce una tendinitis en la ingle?
Una tendinitis en la ingle casi siempre es consecuencia de la sobrecarga. Esta sobrecarga puede surgir de forma repentina (aguda), cuando un único movimiento con una tracción excesiva causa daño en el tendón. Sin embargo, en la práctica suele ser el resultado de una sobrecarga prolongada (crónica) del tendón. Esto ocurre por realizar el mismo movimiento durante demasiado tiempo, con demasiada frecuencia o con demasiada intensidad.
Los deportes en los que una tendinitis en la ingle aparece con relativa frecuencia son el patinaje sobre hielo, el ciclismo, el atletismo y el fútbol. Otros factores de riesgo que posiblemente contribuyen a la aparición o persistencia de las molestias en la ingle son las anomalías de alineación (congénitas), como una diferencia en la longitud de las piernas, o un desequilibrio general entre los grupos musculares circundantes.
¿Cuáles son los síntomas de una tendinitis en la ingle?
Característico de una tendinitis en la ingle es el dolor que aparece al caminar o al ponerse de pie sobre una pierna. Este dolor también puede provocarse al apretar las piernas una contra la otra, ya que en ese caso se contraen los aductores. Otro síntoma es la rigidez en la región inguinal, sobre todo al levantarse por la mañana o tras un período de reposo.
¿Cómo se establece (diagnostica) una tendinitis en la ingle?
Para evaluar las molestias, el médico de familia o el fisioterapeuta realizarán un examen físico. Esto, ampliado con una serie de pruebas específicas, probablemente aportará información suficiente para poder establecer una tendinitis en la ingle. Al hacer el diagnóstico, es importante distinguir entre las diferentes formas de dolor inguinal.
En caso de duda, el médico de familia puede optar por solicitar pruebas de imagen en el hospital. Una radiografía probablemente será suficiente.
¿Cómo se trata una tendinitis en la ingle?
En el tratamiento de una tendinitis en la ingle es fundamental, en primer lugar, tener una buena idea de la causa. El primer consejo terapéutico, como siempre en las tendinitis, es descanso dosificado y, cuando sea posible, aplicar frío en la zona dolorosa.
Si existe un desequilibrio crónico entre los grupos musculares circundantes, es sumamente importante prestarle la atención necesaria. Piense en la terapia de ejercicios para mejorar el equilibrio entre los músculos abdominales, los músculos de la espalda y los muslos. Se recomienda sin duda un plan de tratamiento bajo la supervisión de un fisioterapeuta.
Además de la terapia de ejercicios, el fisioterapeuta puede aplicar, cuando sea necesario, otras intervenciones terapéuticas como ondas de choque, fricciones transversas profundas y taping.
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