Andador con ruedas

Un andador con ruedas es una ayuda para caminar para personas con dificultades de movilidad. Es una especie de carrito detrás del que caminas y en el que te puedes apoyar. Permite desplazarse con seguridad tanto en interiores como en exteriores.

¿Para quién es adecuado un andador con ruedas?

Las personas que tienen dificultad para caminar a menudo se benefician mucho de un andador con ruedas. Les devuelve parte de su libertad de movimiento y su autonomía. Además, caminar con un andador con ruedas es más seguro, porque reduce el riesgo de caídas. Las personas mayores lo utilizan con más frecuencia que los jóvenes.

Hay diferentes motivos para (empezar a) usar un andador con ruedas:

  • Problemas de equilibrio que conllevan riesgo de caídas.
  • Vista deficiente que hace que no se vean bien los obstáculos en el suelo.
  • Condición física reducida por la que caminar sin apoyo resulta demasiado cansado.
  • Operaciones o lesiones en una o ambas piernas que dificultan la marcha.
  • Enfermedades neurológicas o musculares que provocan fuerza insuficiente en las piernas.

¿Cómo es un andador con ruedas?

Un andador con ruedas tiene una serie de componentes fijos:

  • Un bastidor de acero, aluminio o carbono.
  • Por lo general, 4 ruedas, aunque también puede tener 3. Las ruedas delanteras son ruedas giratorias que facilitan tomar las curvas.
  • Empuñaduras ajustables en altura para personas de 1,5 m a 2 m.
  • 2 frenos de mano que también se pueden bloquear (posición de aparcamiento).
  • Un asiento para descansar.
  • A menudo incluye una rejilla o cesta para guardar algunos objetos.
  • La mayoría de los andadores con ruedas son plegables para facilitar su almacenamiento y transporte.

Además, hay todo tipo de accesorios útiles para montar en el andador con ruedas, como un soporte para un bastón o para una bombona de oxígeno.

¿Qué tipos de andadores con ruedas existen?

Hoy en día hay muchos tipos diferentes de andadores con ruedas. Por ejemplo:

  • Andadores ligeros.
  • Andadores específicos para exterior y/o interior.
  • Andadores con neumáticos de aire que absorben mejor las vibraciones.
  • Andadores extra compactos. Se pliegan hasta quedar un paquete pequeño y, por ello, son prácticos para viajar.
  • Andadores para personas con discapacidad visual. Tienen un bastidor blanco con franjas rojas.

¿Cómo ajustar correctamente un andador con ruedas?

El ajuste correcto de un andador con ruedas es necesario para poder caminar bien y con seguridad. Un andador bien ajustado ofrece el mayor apoyo y reduce el riesgo de molestias por una mala postura. Ajustarlo es muy fácil. Presta atención a lo siguiente:

  • Asegúrate de que ambas empuñaduras estén a la altura correcta y a la misma altura. Determinas la altura adecuada dejando los brazos colgar a los lados del cuerpo. Las empuñaduras deben quedar a la altura de las muñecas. No olvides bloquear bien el ajuste de altura.
  • Comprueba que los frenos funcionen bien y no rocen las ruedas. Verifica también que la posición de aparcamiento funcione.
  • Comprueba que el andador con ruedas esté bien desplegado y bloqueado.

¿Cómo utilizar correctamente un andador con ruedas?

Es importante caminar, en la medida de lo posible, erguido entre las empuñaduras. Algunas personas tienden a empujarlo demasiado hacia delante. Como resultado, caminan demasiado detrás del andador con la espalda encorvada y los brazos estirados. De este modo se obtiene menos apoyo y estabilidad del andador con ruedas. Ya ayuda mucho si el andador está correctamente ajustado.

Para subir un bordillo, inclina ligeramente el andador hacia atrás. Las ruedas delanteras se despegan entonces del suelo. Empuja un poco el andador hacia delante hasta que las ruedas delanteras queden sobre el bordillo. Luego, eleva un poco las ruedas traseras hasta colocarlas también sobre el bordillo. Después, sube tú mismo y continúa caminando.

¿Es hora de descansar un momento? Pon primero los frenos del andador antes de sentarte. Bloquea el freno empujando hacia abajo las manetas de freno. El andador queda ahora en la posición de aparcamiento.

Plegarlo suele ser muy sencillo, basculando o levantando el asiento. Pide a otra persona que lo haga y que, por ejemplo, lo coloque en el maletero del coche o lo deje a un lado.

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